Paisajes de interior en el metro de Madrid

Hoy, en el metro, un hombre de mundo y corbata hablaba con orgullo de haber estado en los cuatro Zara de Londres. De suela inmaculada, de mundo etiquetado, de libro con fotografías y pie de página diciendo que yo estuve allí. Pero en verdad nunca se movió del sitio, con su ostentosa soberbia aún descalza y sin vestir.

Justo detrás, una mujer de adolescencia tardía teñía de azul el príncipe que había conocido en una red social de fotos de carné e instituto. Destripaba la prudencia contando en voz alta los sueños que no se había atrevido a soñar. Ese timbre de voz que llama a la puerta con un caja de promesas en las manos, que no espera, confía en que todas sus mentiras sean verdad, o al menos, que se le parezcan tanto como para poder creérselas.

Y finalmente, una chica de aspecto suicida leía a Lewis Carrol con la esperanza de que el túnel del metro fuese la madriguera del conejo. Una Alicia huérfana de pelo rubio que vestía ese luto festivo que parece haber entendido sólo la mitad del discurso.

En resumen, hoy el metro ha descarrilado por dentro.

Publicado en Uncategorized | 1 Comentario

Sales

Recuerdo el mar en huelga, con las olas que se negaban a volver, quedándose todos los nombres que hablaban de cenizas volcadas. Arropadas unas con las otras, levantado la mirada, huyendo de la arena. Arrastrando la espuma, que pesada, no hacía ruido de cadenas. Cerrando la puerta en un suspiro que clama silencio con el dedo apuntalando los labios, dejando morir el aliento. Rompiendo la luna en un reflejo que no se recompone, que hiere verlo.

Recuerdo el mar en huelga, justo antes de volver y dejar inmaculada la memoria de la arena mojada.

Publicado en Uncategorized | 4 comentarios

Obra sin título

No entiendo el arte sino me atraviesa de costado a costado, como explicar un poema de Lorca donde habla de ahogados y los nombres que recordaba el mar. Entender solo entiendo que me cruza sin esquivar el pecho y me devuelve el aire que estoy leyendo.  Y que todos los faros de Hopper se me claven en la punta de los dedos que no saben mirar sino es con la boca abierta.

Lienzos de Pollock suplicando en cada rastro que dejan, navajazos contra la pared, que les mires y no sepas a donde ir con la mirada. Que te guiñen un ojo las mujeres de Avignon, los dos de perfil y de lado las aristas que se desenvuelven hasta desnudar cada curva. Y dejarme caer en un poema que no rima mas que en mi cabeza, en el hueco que queda entre lo que hiere y no mata.

Yo no entiendo de arte, yo sólo soy una víctima.

Publicado en Uncategorized | 2 comentarios

La sangre es más espesa que el mar.

Juan

 

“Seguramente moriré  sin  que nadie reconozca  mi talento, entre  otras  cosas, porque  no tengo  ninguno”.

1974-2006

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Descartes.

Hay una película en donde podemos ver como nuestro héroe vuelve a su casa con el número, mal tatuado en el brazo, de una mujer que acaba de conocer. Sin quitarse el aliento de encima, se sienta, sin dudarlo, junto al teléfono.

La ha conocido de casualidad, de esas que chocarían de frente en la realidad, pero la ficción perdona y no hay heridos. Un encuentro fortuito de giro de guion y dados cargados que canta a favor de una atracción casi instantánea entre los dos, como si, de hecho, ya se conocieran y les costara recordar el nombre del otro antes siquiera de haberse presentado.

Y de la casualidad pasamos a lo deliberado; ella le remanga el brazo y escribe su número de teléfono bajo la promesa de una llamada, deshojando nomeolvides mientras se despide. Él, de regreso a casa, no deja de sonreír pensando en los pocos recuerdos que tiene, como si fuera posible tener más, aun inventados. Apenas entra y se rinde a un sofá que termina con un teléfono, una lámpara y  una hoja llena de garabatos donde, puede,  haya tachado todos los nombres.

Se lo piensa, nervioso y absurdo, toma aire y finalmente descuelga.

Llama a su ex novia.

El héroe no es tal, es un talón de Aquiles en la frente que sangra por no llorar.

Esa escena fue eliminada.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Ausencias.

hopper

Edward Hopper tiene un cuadro donde se puede distinguir un faro mirando al mar, pero el mar no se ve.

Esa es mi definición de Hopper.

Publicado en Uncategorized | 2 comentarios

Postales

playa1

Del mar me queda la sal que en la sangre llora.

 

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario