El regazo entre los dedos.

Tomando prestado este espacio, una mujer dijo…

“Me he despertado oliendo tu colonia. No es añoranza, es que soy tramposa y la compré ayer. Me he despertado y no he abierto los ojos solo para verte a mi lado.

Imagino que me sonríes, esa sonrisa a medias que me daba ganas de borrarla fuera como fuera. Imagino que sin hablar, pones el índice en mis labios para que calle yo también. Conozco ese gesto y sé que voy a hacer. Voy a dibujar mi boca con los dedos, una y otra vez, hasta obligarme a separar los labios aun sin querer, sin estar tú para verlo. Sé que voy a jugar ese juego en el que ganabas tú siempre…pero también yo.

Imagino que me haces mirarte a los ojos mientras mis (tus) dedos empiezan a andar por mi cuerpo sin prisa. No importa que sean los míos, conozco tus pasos. Sé donde irán y sé lo despacio que recorrerán ese camino. Y yo también puedo jugar a tu juego. Me enseñaste muy bien a hacerlo. Aprendí a esperar y a sentir cada caricia. A agotar cada centímetro de piel antes de pedirte mas. Jamás diste un paso adelante sin que te lo pidiera, da igual como. Podías esperar para siempre hasta obligarme. Esa era tu victoria. Y la disfrutaste muchas veces.

Si cierro aun más los ojos puedo ver tu expresión al mirarme. No solo tú disfrutabas viéndome. Yo también tengo grabada tu mirada mientras tu mano se deslizaba entre mis piernas. Tu mirada al sentir tus dedos, los míos ahora, mojarse al tocarme. No me cuesta nada recordarte gemir. Me cuesta tan poco que te acompaño. Lo hago contigo. No me importa quien pueda oírme si no puedes hacerlo tú. Siempre te molestó un poco mi silencio. Siempre buscabas más. Hacerme hablar. Ahora que no estás, lo hago por ti. Oír mi propia voz para callar el silencio que has dejado. Y ya no puedo jugar más. Solo quedar recordarte hasta romperme entre las sábanas.

Sé que habrías sonreído al final… pero ya no puedo verlo. Mi cuerpo recuerda cosas que mi cabeza se niega a repetir. He vuelto a censurarte hasta la próxima mañana, hasta esta noche. Cuando las sabanas me recuerden tanto a ti que nada pueda parar mis manos.

Si reconoces un gesto, una caricia, una sonrisa, lo que sea… como tuyo… es porque lo es.

Perdóname por escribirte. ”

 

Ryf

 

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4 respuestas a El regazo entre los dedos.

  1. Ryf_ dijo:

    Gracias por prestarme tu blog. 🙂 El nivel impone!

  2. Ryf_ dijo:

    te refieres a acepciones de placer. Ya. Cito:

    1. m. Goce, disfrute espiritual.
    2. m. Satisfacción, sensación agradable producida por la realización o suscepción de algo que gusta o complace.
    3. m. Voluntad, consentimiento, beneplácito.
    4. m. Diversión, entretenimiento.

    Muchas gracias! 🙂

  3. Irene_gp dijo:

    Bufff. Vale, tengo que dejar de visualizar. Mañana ya, si eso.

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