Sus ojos se cerraron

Y la gramola sabía que sus ojos se cerraron y en boca de Gardél cantaba “el mundo siguió andando”, firmando la realidad que me rodeaba.

No hubo procesión con féretro alguno, porque su cuerpo cada vez se hacía más grande, rompió el ataúd, el tanatorio y la tierra se quedó sin hueco para él.

Se lo llevaron todo, su bigote blanco, sus gafas de lejos, su lengua muerta, su risa, mi labios, sus acento, hasta mis ojos heredados. Todo lo que cabía en sus manos, se lo llevaron. Y a mi me quedó la mitad de un recuerdo, un sombra que cumple años, y el honor de haberle conocido. Medallas que se clavan a flor de piel y pincha en hueso.

No dio tiempo a publicar la noticia en el periódico local, por lo que pocos sabían del lugar del sepelio, e incluso desconocían que mi padre hubiera fallecido.Aun asi, a la mañana siguiente allí no cabía ni un alfiler. Eso, con el corazón en un puño escribo, que eso es ser grande y lo demás es aspirar a alcanzarle.

Su nombre no cabía en la esquela, su cuerpo no cabía en la arena, por lo que fue incinerado. Parte de las cenizas fueron al mar, parte al río… y el resto… el resto aun se cuelan por mi ojos.

Ingenuo de mi,pensaba que lo peor había pasado.Trece años después, su sombra sigue haciéndome pequeño, se me encogen los sentidos uno a uno cuando le recuerdo. Porque recordarle es tensar un músculo, aguantar el mundo bajo tu piel, trazar con pluma candente dibujos en la palma de la mano, incluso a veces…

…incluso a veces no merece la pena escribir con los ojos abiertos.

“Lucentum me genuit

pauperi rapuerunt me

tene nunc terra

cecina laetitiam, pacem et fraternitatem”

“Alicante me engendró

Los necesitados me cautivaron

de nuevo me tiene la tierra

(a mi, que)he cantado la alegría, la paz y la fraternidad”

Después vino el largo camino a casa, “no me esperes despierta” que decía el Jefe.

No me esperéis

No me despertéis.

Que ya he vuelto.

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2 respuestas a Sus ojos se cerraron

  1. Nuna dijo:

    Nada permanece eternamente… ni nada desaparece para siempre. Todo se transforma.

  2. Mi padre pensaba que al morir sería parte de la fuerza que mantiene el universo, me burlaba de él por semejante teoría, hasta la noche de su muerte, donde pensé que mejor entierro que las estrellas, no podría tener.

    Muchas gracias, Nuna, de verdad.

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